Realizar revisiones periódicas de tu puerta automática y otras partes de tu casa es una práctica que debe convertirse en un hábito para encontrar pequeños desperfectos antes de que signifique una mayor inversión, sin embargo, el mantenimiento de puertas automáticas suele dejarse de lado.

Al ser utilizadas con regularidad, merece la pena conocer cómo darle un buen mantenimiento. Los problemas más comunes que pueden generarse son:

Funcionamiento errático: Es posible que la puerta deje de ser confiable al abrir en ocasiones y en otras no.

Comportamientos extraños: Es posible que escuches chirridos al abrir o cerrar, engancharse o no accionarse con el control.

Accidentes: Puede descolgarse o cerrarse antes de lo previsto

Todos estos problemas son evitables con un mantenimiento a tiempo con una frecuencia que dependerá de la cantidad de uso que se le dé, así que puede ser de una a tres veces al año.

Cómo saber si mi puerta de garaje necesita mantenimiento

Observa tu puerta

Este paso es muy sencillo, ya que te darás cuenta inmediatamente si tu puerta se atasca o si abre a menor velocidad. También presta atención a ruidos extraños durante su funcionamiento.


El equilibrio de la puerta

Tu puerta de garaje tiene un equilibrio correcto para que funcione adecuadamente por más tiempo. Si el equilibrio está mal requerirás de profesionales para arreglarlo.


Lubricar

Es necesario tener una buena lubricación de las piezas en tu puerta, así que si escuchas ruidos puede ser que le falte lubricante.


Estos son los principales aspectos que debes revisar para saber si tu puerta automática necesita mantenimiento. Recuerda que es importante acudir con un profesional para garantizar un servicio adecuado.